LA VUELTA

⊆ 15:05 by Kichiaya | ˜ 22 comentarios »

Hola a todos tras una larga ausencia. Mi idea era no cerrar el blog, sino dejarlo apartado hasta que tuviera de nuevo ganas y tiempo de escribir.

En estos meses, a modo de resumen os diré que lo dejé con Diego, me escapé de casa, suspendí la mitad del cuatrimestre, vi 300 pelis de cine clásico, engordé 5 kilos y mi futuro próximo inmediato está en al aire. ¿Toda una serie de avances ehh?

En fin, Diego era un tío muy majo pero necesitaba acción, con esto no quiero decir que fuera necesario utilizar fusta y cadenas en el sexo, sino que sentía que la vida se le iba y de la noche a la mañana organizaba su vida hasta que un día me dice: “Me voy a ir con un colega a hacer ruta en bicicleta por Argentina, ¿te vienes?”. Pues no, no me fui, e imagino que eso fue la ruptura porque ni siquiera dijimos “hemos cortado”. Tampoco debíamos de ser por lo tanto algo muy serio, de hecho ni siquiera le guardo rencor, pero en el momento me quedé pilladísimo pensando que ir en bicicleta por la Pampa, dejando tu trabajo, tus amigos y tu “rollo” pues era de gilipollas. A estas alturas si me lo volviera a preguntar quizás me lo hubiera pensado.

Me escapé de casa. O mejor dicho, hice un frustrado plan para escaparme de casa, que, a decir verdad, es bastante lamentable. Uno de esos días en los que crees que la vida no es lo suficientemente agradable como para sufrir por ella y que debes romper con todo y con todos o acabarás autodestruyéndote cogí una maleta y me fui, claro que tras pasar una noche en la estación de autobuses durmiendo al lado de unos yonkies y pensando acerca de lo que mejor me convenía retrocedí sobre mis pasos con el rabo entre las piernas.

En cuanto a las notas os diré que aprobé aquella asignatura que tenía pendiente en quinta convocatoria y otras dos que me quedaban del año pasado, pero a las que me presenté de este fue un fiasco catastrófico. En dos me quedé por los pelos.

Y como mi vida era la alegría de la huerta y encontré un videoclub con una variedad impresionante de cine clásico me enganché, y de qué modo. Como para mí las pelis son tiritas, me llené el cuerpo de esparadrapo y me dediqué a los pastelitos y bollería industrial (si me viera ahora Bimbo…)

Con respecto a mi futuro inmediato…, me voy de Erasmus, otra cosa mariposa es que no sé a donde. Sinceramente, creo que la Universidad de Vigo colgó un mapa en la pared, tiró un par de dardos y allá donde cayeran, mandan a los universitarios, porque mirad los destinos:

- Varsovia, en Polonia
- Oulu, en Finlandia
- Liubliana, en Eslovenia
- Katowice, en Polonia (que es la antigua Stalingrado)
- Kaiserslautern, en Alemania (que forma parte de Renania-Palatinado, está formado por 100000 habitantes de los que 38000 son americanos porque la mitad de la región está llena de bases militares)
- Urbino, en Italia (un pueblito de 19000 personas)
- Mannheim, en Alemania
- Salerno, en Italia
- Nápoles, en Italia
- Hamburgo, en Alemania
- Budapest, en Hungría.


Y allá donde elija voy a pasar 1 año, es para pensárselo bien. Entonces empezaron mis dudas, y mi razón de volver a escribir. Yo hubiera cogido de primero Nápoles, tiene muchos habitantes, está en la costa, las pizzas están buenísimas, hay mucho monumento y los italianos son muy mariquitas. Y yo quiero darme el lote con uno en una fuente de esas toda chulas, que es un sueño que algún día cumpliré. Pero mi familia no pasa por el aro, me dijeron literalmente “¿Qué vas a hacer tú a Nápoles? Que te van a robar hasta el carné de identidad” y empezaron a buscar información en la wikipedia y después de un amplio contenido de información económica, política y artística hay un párrafo que pone CAMORRA Y DEGRADACIÓN URBANA entre cuyas líneas leyeron lo siguiente: “2004 fue el año más virulento con 139 muertos, llegando a asegurar el comisario Pasquale Errico sobre el barrio de Scampia: En cuanto Bagdad se calme un poco, éste volverá a ser el lugar más peligroso del mundo“. Con lo cual descartadísimo.

A Mannheim va un amigo mío y sería un puntazo que nos dieran a los dos, aunque sino por otra parte, Salerno en Italia también podría estar bien. ¿Vosotros sabéis algo? ¿A dónde os iríais?


TIPO TEST

⊆ 1:09 by Kichiaya | ˜ 30 comentarios »

Hola a todos! No he podido renovar antes el Blog porque he estado en coma. Ok, vale, no, solo de exámenes. Ayer he tenido el famoso examen que va por la quinta convocatoria, y aunque no he salido descontento, tampoco me fío. Porque no sería la primera vez que digo: “Sí, al fin esta vez lo apruebo. Me ha salido de maravilla. Del tipo test contesté casi todas y la parte larga me salió bastante bien. Menos mal que me lo quito de encima”. Conclusión: 4,3; 4,5; 4,3; 4,8.
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Porque claro, yo soy muy dado a poner cruces. Como todos sabréis en los exámenes tipo test hay que estar muy seguro de contestar porque si te equivocas, además de no sumar, te resta. Pero claro, cuando de 30 preguntas, estás seguro seguro de 14 y dudas de 10, pues tienes que arriesgar. ¿Dónde está el problema? Que yo soy una persona anegada al riesgo, y si tengo que meter los pies en agua meto también los huevos, y ya que estamos me juego la lotería y pongo cruces hasta en la casilla del D.N.I.
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Que me emociono y no me paro. Y hago cálculos mentales: “Porque teniendo 14 seguras, si pongo 10 más, la probabilidad de que me equivoque es de un 75%, puesto que hay 4 respuestas y yo tengo que marcar una. Pero teniendo en cuenta la estadística de que en los tipo test de matemáticas la mayoría de respuestas son “c” y “d” y yo tengo muchas “b” aquí tengo que poner a boleo alguna “c” y alguna “d” y la probabilidad de equivocarme será del 50% pues estoy dando por hecho que la respuesta será una de dos.
Luego me doy de ostias cuando llego a la revisión y el profesor me enseña los resultados donde de 30 preguntas solo había 3 “b” y 4 “c”. Mierda.
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Poner un resultado en matemáticas en tipo test te folla vivo, porque si fuera como desarrollo, si te equivocas en un signo el profesor te lo valoraría restándote algo por equivocarte en el signo, pero en un tipo test solo ve que la pregunta la tienes mal, y además te resta. Así que esta vez he sido cauteloso, he llevado chuletas en el brazo, la calculadora y los bolsillos, aunque luego me he puesto nervioso y no sabía donde tenía puesta cada chuleta. Uno que es inexperto y no vale para el crimen organizado.
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Por cierto, me dio mucha envidia no haber poder ido a la quedada, pero si sirvió para aprobar este examen, bendito sea. Aunque espero que os hayáis bebido una ronda a mi salud.
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Pdta: Estoy medio liado con Indiana Jones, pero eso os lo comento en el siguiente post.


SEÑOR MAGNÍFICO RECTOR

⊆ 20:01 by Kichiaya | ˜ 19 comentarios »

Todos los planes que tenía se han ido al garete. Lo de buscar piso en Vigo ha resultado un absoluto fracaso y paso de buscar más, además bien pensado, prefiero operarme del tabique antes de compartir piso o un día aparecerá un hacha sobre mi cabeza. Lo del grupo de teatro al final nada porque llegué tarde y ya se habían repartido todos los papeles, me daban un papel de principito para una obra de niños pequeños, pero no quiero compartir escenario con niños de 8 años.
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Así que de nuevo a la realidad, con la diferencia de que está cerca la convocatoria de Diciembre, y tengo que quitarme sí o sí una asignatura porque de lo contrario me muero. Llevo 4 convocatorias gastadas, así que esta sería la quinta. Que Dios mío, ya le llegan. Pero si suspendo el examen solo tendré una oportunidad más, y de suspenderlo tendría que pedir la “de gracia” que es formular un deseo por escrito al rector de que te conceda por el morro una oportunidad extraordinaria a precio de oro. Y yo he visto la solicitud y es para cagarse porque pone: Señor Magnífico Rector, que no Señor Rector. Yo nunca en mi vida vi que le pusieran un Magnífico delante del nombre a nadie, ni siquiera a los reyes magos. Y eso quieras que no te impacta, porque el señor es Magnífico, tendrá algún tipo de poder extrasensorial que lo hace especial al resto de mortales, en plan Héroes. Y yo tengo miedito de pedirle al Señor Magnífico Rector un favor, y más cuando lo voy a pagar con sangre, sudor y lágrimas.
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En la última convocatoria suspendí con un 4,8 y me prometí a mí mismo que algo en claro quitaría de la revisión. Le conté que estaba en la carrera equivocada, que tenía insomnio, que no estaba nada motivado, que me esforzaba muchísimo, que ahí donde ponía 0,5 bien valía 0,6. Que el planteamiento estaba bien y solo me había equivocado en un signo así que en vez de ponerme 0,25, me pusiera un 2 y me restara 0,25. Que escribí bien el nombre. Recurrí a todo, hasta le dije que ésa revisión me suponían 2 trenes y 2 autobuses así que estaba convencido que tenía que aprobar, em faltó tirarle la factura de RENFE a la puta cara, ¿y qué me dijo?: “Eres muy entretenido, pero no puedo aprobarte. Aunque ya que te has gastado tanto dinero en venir a la revisión quédate hasta las 2 y haces boletines de ejercicios”.
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Lo tengo decidido, voy a hablar con el profesor de la asignatura en cuestión y voy a dejarle las cosas claras. ¿Que un jamón? ¿200 euros? ¿Limpieza de sable? ¿Mejor una mano cambiada? Lo que prefiera, si pudiera le hacía un equipo de fútbol, pero que me apruebe. Yo soy quien le paga el pan de todos los días, la gasolina del coche y el marisco de Nochebuena.


BUSCANDO PISO

⊆ 23:09 by Kichiaya | . | ˜ 23 comentarios »

Estas últimas semanas he estado a la caza de piso, bueno, mejor dicho, a la caza de habitación en un piso compartido, que la economía no me da para pagar el piso entero. Y creo, sinceramente, que bien podría hacer una tesis doctoral acerca de los pisos y propietarios de la Ciudad de Vigo. Porque, para deciros la verdad, me las he visto canutas:
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PISO NUMBER ONE
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Propietaria: Hola, ¿tú eres el chico universitario?
Kichiaya: Sí, venía a ver el piso.
Propietaria: Pues mira, el piso es la planta baja de una casa.
Kichiaya: Sí, ya me doy cuenta.
Propietaria: El año pasado no se alquiló y este año bajamos un poco el precio para animar a la gente.
Kichiaya: ¿El precio incluye comunidad?
Propietaria: Sí, osea no. No hay comunidad. Aquí cada uno limpia su trocito de escalera, no tenemos comunidad. Pero vaya, que tampoco hace falta que laves toda la escalera del edificio que son 7 plantas, tú solo la que te corresponde del bajo y tal.
Kichiaya: Ahh, vale.
Propietaria: Bueno, pues la cocina está aquí, tiene un pequeño balcón para tender la ropa, ¿qué te parece?
Kichiaya: Hombre, parece un poco sucia.
Propietaria: ¿Lo dices por los platos sucios y el aceite?
Kichiaya: Ya, es que los anteriores inquilinos se portaron un poco mal. Mi marido y yo estamos muy descontentos porque (bla, bla, bla).
Propietaria: Baño solo hay uno, pero es grande, con bañera. La baldosa blanca se la pusimos nueva hace relativamente poco.
Kichiaya: ¿Y ése agua que cae del techo?
Propietaria: Sí, es que al ser bajo y tener muchos años pues hay humedades y tal, pero el piso es muy bonito.
Kichiaya: ¿Y calefacción?
Propietaria: No, pero hay mantas.
Kichiaya: ¿Y esos gritos de arriba?
Propietaria: Ahh, es Lola, la del primero. Está loca, pero es inofensiva.
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PISO NUMBER TWO
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Propietario: Hola, ¿eres Kichiaya?
Kichiaya: Sí, venía a ver el piso.
Propietario: Pasa que te enseño. El piso es enorme como comprobarás, tu habitación es ésa, la primera, ya ves, cama de matrimonio, armario, una mesa para estudiar, muy luminosa. Ésta es la cocina, con una cocina de dos hornillos, fregadero, lavadora, como ves totalmente equipada.
Kichiaya: Ya, pero, ¿y la mesa y las sillas?
Propietario: Bueno, eso son pequeñas minucias. Mira, por aquí está el baño, la taza del water es una rana, me pareció muy original.
Kichiaya: Sí, desde luego.
Propietario: Y este es el salón. Super grande, tenéis un montón de estanterías para poner los libros, la televisión es nueva, y además hay dos terrazas que son una auténtica pasada.
Kichiaya: ¿Y el sofá?
Propietario: Bueno, si tuviérais mucha necesidad de sofá colocaríamos uno, pero para descansar ya tenéis las camas, vosotros tenéis que estudiar.
Kichiaya: Calefacción ya no pregunto, ¿no?
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PISO NUMBER THREE
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Propietario: Hola, yo soy el propietario. Los chicos están ahora en clase y me dijeron si podía enseñarte yo el piso.
Kichiaya: Ahh, vale, perfecto.
Propietario: Pues el piso es seminuevo, la cocina es pequeña pero está perfectamente equipada con vitrocerámica y todo, dos baños, un salón muy mono, un balcón en el salón. Y bueno, hay 3 habitaciones y la tuya. Que es ésta.
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No puedo haceros una descripción gráfica de lo que allí se presentaba. ¿Sabéis cuando en las pelis un psicólogo le da a los padres un papel y les dice: esto lo dibujó tu hijo? Pues dibujos tal que así pintados en la pared. Gente acuchillada, manchas rojas, el símbolo nazi, frases de la Biblia, ¡¡chunguísimo todo!! Aparte de que la pared estaba a 3 colores y con estrellitas pegadas en el techo.
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Kichiaya: Pero ¿qué es esto?
Propietario: Aver, antes de nada, déjame explicarte. El anterior inquilino de esta habitación era un chico esquizofrénico, pero no se lo dimos detectado hasta meses después. El chaval era completamente normal, un poco raro, pero parecía normal. El problema fue que no se tomó la medicación, y desvariaba un poco.
Kichiaya: Ya veo, pero esas manchas rojas y los dibujos y esas frases las limpiarás o le pondrás pintura por encima, digo yo.
Propietario: Sí, la verdad es que dejó bastante mal la habitación, pero como estuvo un año tampoco se lo tuve mucho en cuenta. También puso estrellitas en la habitación para que brillaran en la oscuridad. En fin, si tú vienes pintaríamos la pared, aunque un poster grande también vale ¿no?
Kichiaya: Emm, no sé. El piso está bastante bien, es céntrico y entra dentro de mis posibilidades, pero es que la habitación…
Propietario: Sí, yo te entiendo. Además hay que cambiar las cerraduras por si acaso.
Kichiaya: ¿Porque tiene copias él?
Propietario: En teoría no, porque me dio las llaves. Pero el otro día a la noche los chavales estaban viendo la tele y de repente oyeron cómo se abría la puerta y el chico se metió en su habitación, entonces claro, me llamaron asustados. Es que le tiene mucho apego a la habitación. Ahh, y me habías preguntado antes si tenía calefacción. Sí, el piso tiene.
Kichiaya: (¬¬)
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PISO NUMBER FOUR
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Me abre una señora de setenta y pico años.
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Propietaria: ¡Hola! ¿Vienes a ver el piso?
Kichiaya: .
Propietaria: Bueno, el piso es pequeño pero está muy bien situado, está en pleno centro (Lo cual es mentira, está a tomar por culo). Aquí está el baño, aquí la cocina, el salón, ésa es tu habitación y esta es la mía.
Kichiaya: ¿La suya?
Propietaria: Sí, mira que te la enseño (Abre la puerta y veo una cama de matrimonio con el cristo encima, una foto de bodas del año catapún, otra foto de un tío en la mili, dos vírgenes de Covadonga en las estanterías…)
Kichiaya: Pero yo pensé que usted buscaba gente universitaria para alquilárselo.
Propietaria: No, no, bueno, es que yo no escribí el anuncio. Se lo pedí a Aroa, la hija de mi vecina Esther. La niña es muy apañada con la informática y le dije que me escribiese en ordenador anuncios y los llevó ella a la universidad y a centros culturales, es más buena ella. Porque así, tenéis una parte del tiempo para estudiar y otra parte del tiempo para cuidarme.
Kichiaya: ¿Para cuidarle? Ay, es que todo eso no estaba en el anuncio.
Propietaria: Se le debió olvidar a Aroa, es muy buena niña, pero creo que fuma porros y esas cosas.
Kichiaya: Ya…(¬¬)
Propietaria: Es que claro, yo tengo a mis hijos desperdigados por Andalucía y yo me volví más para aquí porque me gusta, pero claro, necesito a alguien que me cuide, me haga la comida, me saque a pasear, porque lo está haciendo todo mi vecina.
Kichiaya: Ya, pero yo ahora lo que busco es estudiar. Y si trabajo no estudio.
Propietaria: Bueno, pues es una pena. Aunque me fiaba más de las chicas.
(Hay que joderse)
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Luego pongo un anuncio en Internet donde pongo: “Busco compañeros de piso, llamadme al número tal tal tal”. Pues bien, solo me llamó un chico colombiano llamado Víctor:
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Kichiaya: ¿Sí?
Víctor: Hola, te llamaba por el anuncio.
Kichiaya: Ahh, vale, eres el primero en llamar, jeje, ¿qué tal?
Víctor: Bien, pues nada, me llamo Víctor, soy colombiano y estaba buscando piso. Los fines de semana trabajo de pizzero así que puedo traer pizza a casa.
Kichiaya: Ahh, vale.
Víctor: Y eso, yo soy buena persona, aunque tengo un temperamento muy fuerte. De hecho, necesito buscar piso para Noviembre porque se me acaba el contrato de este piso, tengo un poco de problemas con la gente con la que comparto piso. Porque a mí me gusta al reggaetón.
Kichiaya: Ahh, vaya, yo también tengo una amiga que le gusta.
Víctor: ¿Y es colombiana?
Kichiaya: No, es española, pero un poco choni.
Víctor: Ahh, bueno, yo tengo que saber en este momento si puedo escuchar reggaetón en el piso.
Kichiaya: Hombre, aver, mientras no te pongas con unas piñas en la cabeza y unas maracas saltando encima de la mesa de la cocina bailando “perrea, perrea” bien. Yo dentro de tu habitación no te voy a mandar nada, mientras no molestes.
Víctor: Yo quizás hable con una amiga colombiana que también le gusta el reggaetón y podemos compartir piso los tres.
Kichiaya: Bueno…, es cuestión de hablarlo (*_*)
Víctor: ¿Y podemos fumar droga y llevar a gente?
Kichiaya: Ehmm…
Y además de que no encuentro un piso que me guste me he dado cuenta que soy rematadamente tonto. Porque acabo de caer en la cuenta hace un par de días de que ronco, pero es que ronco como un cerdo, de esto de tirar la casa abajo, y sé que no dejaré dormir al de la habitación colindante. No sé si esperar a irme de casa después de operarme del tabique...


LA FELICIDAD

⊆ 14:05 by Kichiaya | . | ˜ 24 comentarios »

Tengo una profesora de Recursos Humanos que se le va mogollón la pinza pero te lanza unas picadas que te hacen pensar. Trataba de hacer una comparación entre la planificación de estrategias de las empresas y la vida: “Vosotros cuando os planteáis vuestras metas, ¿cuáles son?, ¿cuáles son vuestros objetivos en la vida?, ser felices, ¿no?, la felicidad es el objetivo”.

Joder, y qué razón. A veces te planteas unos objetivos que todavía no están por llegar y te desesperas cuando lo que debes, lo que tienes que hacer, es simplemente, lo que te gusta. Y a veces, aunque sabes lo que quieres, no te atreves, crees que ya es tarde, que no puedes. Y crees que vives, pero realmente estás dormido dentro de tu propia vida, hibernando. Cuando de pronto, ya sea por una película, por una conversación, por una frase de la profesora de Recursos Humanos te lo replanteas todo y se te cae la venda de los ojos.

Porque sabiendo que mi objetivo es la felicidad, tengo que hacer cosas que me gustan. Y voy a hacerlas:

Me voy de casa. Ya lo he hablado con mi familia y todos creemos que un cambio de aires será lo mejor. Vigo está a media hora de Pontevedra, además es donde tengo la universidad. Me voy a apuntar a un casting de Teatro, voy a quedar con una erasmus para charlas inglés-español, me acabo de hacer socio de un videoclub que tiene películas de cine clásico y me voy a apuntar a un gimnasio de Vigo.

¿Sabéis lo excitante que es tener las riendas de tu vida? Saber que estabas muerto y has recobrado la vida, le das gracias a todo, por sentirte bien.




LA CANCIÓN MÁS TRISTE DEL MUNDO

⊆ 4:48 by Kichiaya | ˜ 21 comentarios »

El verano ha muerto y hoy me he levantado mirándome en el espejo, aplacando la furia de mis ojos. Una cortina de niebla rodeó la habitación y sumergí mi cabeza entre las piernas. Dad por sentado que este no será un post divertido.
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Yo no juzgaré si vuestros problemas son comparables a las gentes de otros continentes, de otros estados y extremos porque al fin y al cabo el sentimiento está en una escala de valores y una persona puede sufrir del mismo modo la pérdida de su animal de compañía como otra persona la pérdida de un ser querido. Alguien puede llorar de rabia con su estúpido look del pelo y otra persona hacerlo al ver que la fuente por la que caminó 10 kilómetros ya no tiene agua. Todo el mundo tiene sus problemas y seguramente todos y cada uno de vosotros tenga razones soberanas para llorarlos, fumarlos con culpa o ahogarlos en una copa de alcohol.
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Porque la vida es bella y debes estar agradecido por lo que tienes. Si caes 7 veces, levántate 8. Sí, hay muchos proverbios cargados de sabiduría y seguramente tengan razón. El problema es cuando no hay metas, cuando no hay sueños que te ayuden a levantarte. Casi todas las personas tienen algún objetivo marcado, es inevitable tenerlo, al igual que tener ensueños. Pensar en acabar la carrera, el trabajo, una pareja, hijos, algo que te ayude a levantar cabeza y repetirte a ti mismo que la vida es una mierda, pero vale la pena porque hay algo ahí que te está esperando.
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Quizás creáis que aguantáis por ellos, pero es mentira. Ellos son vuestras muletas, vuestra canalización de problemas, vuestra fuente de felicidad. ¿Pero qué hay de los que no tienen esas muletas? ¿Qué hay de los que no tiene sueños? ¿Es válido aguantar por ellos? ¿Es justo resistir aún cuando ya no queda nada?
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Mi problema es que mis metas, mis muletas, mis esperanzas están a largo plazo. Un largo plazo que cada día soy menos capaz de tolerar. Mis sueños corren delante de mis ojos y la vida son los 20 palmos que tarda en cruzar el agua de la ducha por todo mi cuerpo. Mi felicidad es algo tan ilusorio como un eco lejano. La rutina es un puñal ensangrentado que se me sale por la boca cada mañana al levantarme. Dichosos los que tengáis una estabilidad, que viváis en una ciudad que os guste, que trabajéis en algo donde os sintáis realizados, que encontréis el amor de verdad y no una cita de página de perfiles. Dichosos los que penséis que tan sólo es un mal día mío, porque eso significará que no me entendéis, y de ser así, seréis bastante felices.
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Aún por encima me paso las horas oyendo esta canción. A mi parecer la canción más triste del mundo. Y pensar que el mundo es triste y sombrío mientras escuchas la canción más triste del mundo, aparte de decadente y fúnebre, es bastante revelador.
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Hoy me emborracharé y mañana lo habré olvidado todo. Estaré de mejor humor y la vida volverá a ser una tragicomedia. Porque al fin y al cabo si tu vida es una mierda, ¿qué mejor que reírte de ella?


50 EUROS, DIARIO SECRETO DE UN CALL GAY

⊆ 6:10 by Kichiaya | . | ˜ 23 comentarios »

Metro setenta. Setenta y cinco kilos. Pelo negro. Disponible 24 horas. Visa Oro. 50 euros. Diario Secreto de un Call Gay.


Y así podría presentaros mi vida a todos los que me han hecho bromas durante los últimos días. El diario secreto de un call gay. Y pensar que me daban miles de euros prostituyéndome en Alemania y aquí en Galicia, 50 euros. Es lo que tiene no moverse.
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Os presento la situación: conozco a un chico monísimo, aventurero, super gracioso. Hablo con el durante meses y el día de conocernos, acabamos en mi casa, sí, la que estaba en obras, concretamente en la habitación de mi hermano. Tras el revolcón aparece mi hermano, ambos se conocen porque el tío, Indiana Jones, es entrenador de mi hermano. Para justificar la presencia de Indiana Jones, este último alegó que iba a ficharme para el equipo. Después de irse veo que sobresale el borde de un billete debajo de la almohada, eran 50 euros. Y nadie preguntó por ellos.
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La verdad es que cuando descubres que te acuestas con el entrenador de tu hermano, que estás apuntado a un quipo de fútbol y no sabes si el tío con el que te acostaste te ha dejado 50 euros, pues la verdad es que no lo asimilas, o más bien, piensas como tu ídolo Escarlata O´Hara: “ya pensaré en ello mañana”. Y así llega el sábado, las nueve y media de la mañana y una voz te recuerda que tienes que ir a entrenar al fútbol. Y de golpe caes desde un sexto piso.
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Al lado de mi casa hay un parque, allí fuimos a entrenar El Nazi (mi hermano) y yo. Las pintas que llevaba eran monstruosas pero a mi favor diré que no tenía equitación deportiva así que mi atuendo fue: un pantalón del depor de cuando tenía 12 años y era bello y hetero (luego me cambié al barça, y de acera), unos puma blancos y dorados y una camiseta del pijama que bien colaba como “sport” (Ahora sé como se sentía Caperucita en el bosque). El Nazi ama el deporte sobremanera y se vanagloria en sus conocimientos técnicos. Me hizo veinte mil piruetas con el balón, esquivándome y marcando gol. Al rato llegaron unos niños islámicos.

- Niños: ¿Os hace una pachanga?
- Kichiaya: No, gracias, es que estamos entrenando.
- Nazi: Sí, vale, vamos ahora.
- Kichiaya: ¿Pero qué dices? ¿Después de correr media hora quieres echar una pachanga? ¿Yo una pachanga? Que no hago deporte desde que era un crío.
- Nazi: Te vendrá bien como entrenamiento, así fortaleces los músculos.
- Kichiaya: Pero para eso ya voy al gimnasio. Ohh no, quédate conmigo y sé bueno. No me inspiran confianza, ¿qué llevarán en la mochila?
- Nazi: ¡¡¡Joder!!! ¿Insinúas que se van a inmolar en el parque?
- Kichiaya: Yo no insinúo nada, pero peores cosas se han visto. Y no soy racista, aunque a los chinos no los soporto, me espían en los bazares, y ese cerdo agridulce que ponen
- Nazi: Son amigos míos, y tú te vienes.
- Kichiaya: Ehmm, bueno, vale, pero juego de portero.

Fuimos a una pista de campo abierta donde jugamos al fútbol en dos equipos de 5 jugadores. Como público teníamos a 50 lating kings que estaban fumando petas y gesticulaban con las manos cuando yo hacía aspavientos por atrapar el balón. ¿Por qué carajo no estarán por las ferias robando bolsos y tienen que estar aquí mirándome a mí? Me veía saliendo de allí a palos, pero resulté victorioso porque no me marcaron ningún gol. Muahaha. De todos modos estaba claro que aquella situación no la iba a soportar durante mucho tiempo y visto que él no me había llamado todavía, lo llamé yo. Quedamos para tomar un café y estuvimos hablando durante media hora de programas chorras de la MTv, hasta que decidí poner orden en la conversación.

- Kichiaya: Ahh, mira, una cosa que te iba a decir…, ¿viste un reportaje que echaron el otro día en la tele?
- Indiana Jones: ¿De qué?
- Kichiaya: De chaperos.
- Indiana Jones: ¿Chaperos? Ostrá, qué raro, ¿solo en plan gays?
- Kichiaya: Sí, estaban comentando que claro, que había mucha pobreza, y que la gente se prostituía…
- Indiana Jones: Ya…
- Kichiaya: Pero bueno, nosotros tenemos la suerte de vivir bien y no tener que dedicarnos a eso.
- Indiana Jones: Bueno, de momento.
- Kichiaya: ¿¿¿Cómo que de momento???
- Indiana Jones: Aver, yo no descarto nada. No se puede decir de este agua no beberé. Si algún día no tuviera para comer o tuviera un familiar enfermo.
- Kichiaya: Boh, pero eso son casos extremos. Eso lo harías tú y cualquier persona.
- Indiana Jones: Sí. Lo que quería decir es que todos tenemos un precio.
- Kichiaya: Un precio…, ¿y cuál es el tuyo?
- Indiana Jones: Hombre, pues depende de para qué.
- Kichiaya: ¿Pagarías por un polvo?
- Indiana Jones: Por Keanu Reeves sí que pagaría.
- Kichiaya: ¿Keanu Reeves? ¿Y por mí?
- Indiana Jones: Por ti más, claro, jajaja.
- Kichiaya: Jajajaja, (¬¬)…

- Kichiaya: Buff, y menuda odisea el otro día, en mi casa. Casi nos pillan ¿eh?
- Indiana Jones: Sí, ya te digo. No sabía que El Nazi y tú érais hermanos.
- Kichiaya: Ya, cosas de la vida. Y luego, además me encontré 50 euros debajo de la almohada y estoy preocupadísimo porque no tengo ni idea de quién lo pudo dejar.
- Indiana Jones: Quédatelos.
- Kichiaya: ¿¿¿Qué??? ¿¿¿Por qué??? No me voy a quedar un dinero que no sé de quién es.
- Indiana Jones: Verás, tengo que decirte algo en relación con eso, no tuve oportunidad de hablarlo antes y tampoco le di mucha importancia.
- Kichiaya: ¿No me jodas?
- Indiana Jones: Yo puse el dinero debajo de la almohada, pero es que no sabía donde ponerlo. ¿Dónde lo habrías puesto tú?
- Kichiaya: En tu puto culo.
- Indiana Jones: ¿Perdón?
- Kichiaya: Dime, ¿alguna vez dejé caer algo para que pensaras que soy chapero? Porque pensé que te había quedado bien claro que estaba en tercero de carrera.
- Indiana Jones: ¿Cómo que chapero? ¿De qué hablas?
- Kichiaya: Del dinero que dejaste debajo de la almohada, ¿que qué coño te crees?
- Indiana Jones: Es que cuando llegaron los obreros y cerraste la puerta. Cuando nos pusimos a hacer la cama, vi que había un billete de 50 euros tirado en el suelo, y como no sabía donde ponerlo lo dejé debajo de la cama.
- Kichiaya: (*_*)…(*_*)…(*_*)…(*_*)…(*_*)
- Indiana Jones: ¿Pensaste que lo había dejado yo?
- Kichiaya: No. Aver, bueno, sí, pero es que ponte en mi situación, si te encuentras con un billete.
- Indiana Jones: Pero tío, ¿cómo se te ocurre? ¿eso es lo que piensas de mí?
- Kichiaya: No, pero es que no sabía qué pensar. Ponte en mi lugar y que te encuentras 50 euros cuando en esa habitación solo estuvimos tú y yo.
- Indiana Jones: Y tu hermano.
- Kichiaya: Sí…, pero es que me parece muy raro que si mi hermano perdiera 50 euros no me preguntara nada.
- Indiana Jones: Lo mejor será preguntarle.

Y así me quedé, más rojo que el coño de la veneno. Totalmente abochornado. Todo habían sido empanadas mentales mías, ni él se había pensado nada de mí, ni había dejado el dinero, pero entonces…


- Kichiaya: Oye, tengo que hablar contigo
- Nazi: ¿Qué?
- Kichiaya: ¿Perdiste un billete de 50 euros?
- Nazi: ¿Te lo dijo el tío?
- Kichiaya: Emm…, sí… (que es que NO).
- Nazi: Perdona, no te dije nada porque lo perdí, pero ya te lo devolveré.
- Kichiaya: Aver, explícame todo porque de verdad que no entiendo nada.
- Nazi: Me encontré al tío por la calle y me dio 50 euros. Me dijo “25 para ti y 25 para tu hermano”. Llegué y lo dejé debajo de la almohada, pero al día siguiente cuando fui a por la carpeta de la autoescuela no estaban. Y no te dije nada porque 25 euros son para ti, pero ya te lo daré.
- Kichiaya: Pero serás…, serás…, imbécil.
- Nazi: ¿Qué?
- Kichiaya: ¡¡¡Cómo se te ocurre guardar 50 euros debajo de la almohada!!! Ya no eres un niño pequeño, busca lugares más estratégicos, detrás del retrete, en la página 15 del diccionario de latin, ahí no va a mirar nadie. Y yo preocupado de quién era el dinero.
- Nazi: ¿Pero lo tienes tú?
- Kichiaya: ¡¡Claro que lo tengo yo!!
- Nazi: ¿Y dónde estaba?
- Kichiaya: (¬¬)…, Nazi, eso es lo de menos…


Así que al final, ni chapero ni ostias. Todo fue obra de mi mente retorcida. Pero ya me diréis. Mi hermano guarda 50 euros debajo de la almohada. Cuando llegamos Indiana Jones y yo quitamos el edredón a galope y ni nos fijamos qué había. Después al hacer la cama Indiana Jones colocó el billete debajo de la almohada, donde yo lo encontré. Mi hermano pensó que había perdido el dinero y yo pensé que me habían pagado por sexo. En la carrera no sé como me irá, pero como detective privado no tengo precio…